Técnica que permite “bebés de diseño”

24/03/2015

¿Modificaría el ADN de su hijo para que naciera sano? ¿Y si con esa manipulación genética además pudiera seleccionar ciertos rasgos? Los «bebés de diseño» han sido retratados en libros de ciencia ficción y enpelículas como «Un mundo feliz» o «Gattaca», pero la ciencia cada vez se aproxima más a lo que imaginaron los guionistas. Aunque la manipulación genética siempre ha despertado suspicacias, la aparición ahora de nuevas tecnologías que permiten alterar «a la carta» el genoma de embriones humanos, espermatozoides y óvulos ha vuelto a encender las alarmas.

Esta vez la polémica ha empezado en los laboratorios de investigación, entre los propios científicos que ven cómo algunos colegas estarían corriendo más de la cuenta a la hora de poner en marcha una herramienta muy potente y no exenta de riesgos.

Borrar, corregir o añadir genes

La nueva técnica, llamada edición de genes, permite borrar, añadir o cambiar genes. Así se pueden corregir, graves enfermedades genéticas causadas por un único gen como la fibrosis quística, la distrofia muscular o algunos cánceres hereditarios antes de que el bebé nazca. Esto es posible modificando los genes de un embrión o del óvulo de la futura madre cuando se sabe que es portadora de determinada enfermedad. Para corregir el gen defectuoso se necesitaría someter a los futuros padres a un tratamiento de reproducción asistida, concebir los embriones y eliminar la mutación que provoca la enfermedad en el embrión antes de implantarlo. El proceso es relativamente sencillo y apto para cualquier clínica de reproducción asistida.

Además de curar graves enfermedades, la manipulación permitiría retocar genes con fines menos loables para mejorar al futuro bebé. Si se conocen genes específicos relacionados con el color de ojos, la estatura, la resistencia física, la inteligencia se podrían intentar cambios para traer al mundo niños a la carta.

Esa pendiente resbaladiza que plantea la técnica es lo que más inquieta a algunos científicos. Uno de los más preocupados es Edward Lanphier, presidente de la Alianza para la Medicina Regenerativa en Washington. Lanphier ha abierto el debate en la prestigiosa revista «Nature» con un comentario en el que reclama una moratoria para aplicar esta tecnología en embriones humanos y células reproductivas. El artículo lo firma con otros cuatro científicos, incluido Fyodor Urnov, un pionero en la novedosa edición de genes.

«Ni ético ni seguro»

Los «padres» de la técnica dicen que su aplicación todavía no es segura para este propósito y advierten de la polémica que se avecina. «Ni es ético ni es seguro», escriben en su artículo. Entre los peligros, apuntan a que la tecnología aún no es suficientemente precisa. Es decir,es difícil controlar con exactitud cuántas células se modificany si se corrige realmente el gen alterado. «Los efectos de la modificación genética en el embrión serían imposibles de detectar hasta el nacimiento y puede que no den la cara hasta unos años después. Los cambios se arrastrarían en las siguientes generaciones», recuerda Lanphier. Hasta ahora esta herramienta se ha utilizado en el laboratorio para fabricar animales de experimentación que reproducen una enfermedad humana. Y se confía en que algún día la tecnología ayude a corregir enfermedades como el sida en pacientes adultos.

Aún es muy pronto

Lanphier cree que no es momento para probarlo en embriones humanos, aunque el objetivo sea curar a un niño. Y además teme la polémica. «Podría utilizarse para modificaciones que no son solo terapéuticas y despertaría un debate ético que socavaría un área muy prometedora», advierte.

El comentario se publica en un momento en el que se han disparado los rumores sobre los intentos de algunos grupos científicos para empezar a manipular el genoma humano. En Estados Unidos, donde no existe una legislación prohibitiva ya hay varios grupos que lo están intentado. Uno de ellos es el del español Juan Carlos Izpisúa, desde el Instituto Salk en Estados Unidos. Su objetivo no es desarrollar «bebés de diseño» sino curar las incapacitantes enfermedades mitocondriales. Sería una alternativa a la técnica que autorizó el Parlamento británico y en la que es necesario utilizar material genético de tres padres para concebir un embrión sano. Izpisúa ha desarrollado una tecnología que elimina el ADN mitocondrial mutado en los óvulos de la madre. Se ha probado en ratones y ahora está empezando a trabajar con muestras humanas.

Aún no está consolidada

Anna Veiga, directora del Banco de Líneas Celulares del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona también pide precaución: «Veo muy difícil que se quiera utilizar esta la tecnología para conseguir bebés de diseño. La belleza, la inteligencia no están reguladas por un único gen. Sí funcionaría para corregir enfermedades monogénicas, como la fibrosis quística, pero aún no es una técnica consolidada. Me sumo a la cautela que plantean otros investigadores», explica a ABC.

 

fuente: http://www.abc.es/sociedad/20150318/abci-bebes-diseno-201503172140.html