Roe vs Wade 41 años después

22/01/2014

Cuarenta y un años han pasado desde que el Tribunal Supremo de Justicia de EEUU, revisando la apelación del caso de Norma L. McCorvey contra el estado de Texas (representado por el fiscal Henry Wade), falló a favor de McCorvey –alias Jane Roe– al declarar “la interrupción voluntaria del embarazo” como derecho de las mujeres a la privacidad y soberanía de sus cuerpos y vidas en materia de maternidad y reproducción.

Fue el 22 de enero de 1973 que el caso Roe vs Wade estableció que la mujer, amparada en el derecho a la privacidad –bajo la “cláusula del debido proceso” de la 14ta Enmienda– podía elegir si llevar o no a término un embarazo. El fallo estableció que el derecho a la privacidad en materia de salud es un derecho fundamental bajo la protección de la Constitución de EEUU y por lo tanto ningún estado podía legislar en su contra.

El fallo obligó a modificar las leyes federales y estatales que prohibían o restringían la interrupción de un embarazo. Roe vs Wade significó la despenalización del aborto en todo el país.

Desde entonces, hasta el día de hoy, la lucha por anular Roe vs Wade, o al menos imponerle restricciones y obstáculos, no ha cesado. Son muchos los matices de estas prohibiciones, desde la edad de la embarazada –si es menor de edad–, hasta la cobertura del procedimiento por los seguros médicos, o el Medicaid. La discusión se da en la industria privada, los gobiernos estatales, el gobierno federal, los partidos y todas las campañas políticas, las organizaciones no gubernamentales a favor y en contra, las sociedades médicas, las religiosas, desde los podios, los púlpitos, la prensa liberal, la conservadora… y hasta en los foros internacionales sobre población y salud donde los países teocráticos pactan con las fuerzas pares de los países liberales y laicos – ¡alianza entre enemigos!– para lograr una agenda misógina común.

La interrupción de embarazos es práctica de la humanidad desde la Antigüedad. Antaño, su prohibición surge a partir del ejercicio masculino de los derechos de propiedad sobre las mujeres –esposas, hijas, sobrinas–; la preservación del orden social patriarcal; y la obligación de parir para reponer las filas de los ejércitos y de las poblaciones diezmadas por plagas y epidemias. No es hasta mucho después que la prohibición toma matices religiosos. Cabe aclarar que no todas las religiones definen el momento de la concepción como inicio de la vida y del alma. En la religión judía, por ejemplo, es el nacimiento mismo lo que define.

El pasado 5 de enero, Israel aprobó el subsidio de interrupciones de embarazo para mujeres de bajos recursos entre 20 y 33 años, como componente de salud pública. Esto amplía los derechos de que ya gozan las israelíes, a pesar de que grupos ortodoxos están en contra.

En EEUU, una de cada tres mujeres se hará un aborto en el transcurso de su vida. Antes de Roe vsWade, cientos morían a causa de abortos ilegales, anti-higiénicos y peligrosos; miles quedaban estériles por úteros perforados. Se ha planteado que la criminalización del aborto en el siglo XIX se debió a la pugna de los médicos (hombres) por el control de la salud femenina, contra la experiencia milenaria de las comadronas.

La organización Católicas por el Derecho a Decidir ha revelado que el 75% de los católicos en EEUU apoya el uso de anticonceptivos y la planificación familiar, y el 40% apoya el aborto, si no en toda circunstancia, al menos en las tradicionales: peligro a la salud y vida de la mujer; defectos del feto; y violación sexual.

Estados Unidos no está solo en este campo. En casi toda Europa Occidental y Central, el aborto es legal. (En España se está dando una tremenda batalla por criminalizarlo de nuevo). En el continente americano, Canadá, Guyana, Uruguay, México y Cuba también hay aborto irrestricto, on demand. En Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Belice, Costa Rica, Panamá y el Caribe inglés y francés, el aborto es legal por diversas justificaciones. En Guatemala, Honduras, Paraguay y Venezuela, sólo si la vida de la mujer peligra. En República Dominicana, El Salvador, Nicaragua y Chile, el aborto sigue siendo ilegal.

 

fuente:http://www.elnuevoherald.com/2014/01/22/1660740/ileana-fuentes-el-derecho-a-decidir.html#storylink=cpy