Derecho y Trabajo Social

 

anverso-193Como abogado litigante y como docente, he podido constatar a lo largo de los años, que la mayoría de las personas que no se dedican a la profesión jurídica se encuentran demasiado alejados del derecho. Sin pretender decir que el derecho es o debe ser el punto central de nuestras vidas, creo sinceramente que el hombre y la mujer común -el lego- deberían conocer mínimamente sus derechos fundamentales.

Adicionalmente, como maestro de Derecho en una facultad que no es de derecho -la Facultad de Trabajo Social-, he visto la necesidad de crear el presente documento con la intención de facilitar a mis estudiantes –no abogados- así como a quienes se consideren legos en la materia, una visión práctica y elemental de los mínimos que deben conocer en materia jurídica para auxiliarse en el desempeño de su vida y profesión.

En el caso concreto, parto del supuesto que los diversos fenómenos a los que debe hacer frente un trabajador social son múltiples, polifacéticos y variados, ésta profesión, de un claro impacto social, se caracteriza principalmente por su intervención multidisciplinaria. La profesión de Trabajo Social, promotora incansable del cambio social, de la resolución de problemas en las relaciones humanas y del bienestar comunitario, requiere entre otras muchas cosas, poseer un bagaje jurídico que le permita una intervención cada vez más eficiente.

En nuestra opinión, la misión fundamental de un trabajador social, es facilitar a los individuos el desarrollo pleno de sus potencialidades, enriqueciendo con ello sus vidas y previniendo así las disfunciones a que toda sociedad se enfrenta.

En ese orden de ideas, los derechos humanos y la justicia social, resultan ser la piedra angular del quehacer profesional de un trabajador social, y es preci-samente en este punto donde los caminos del Trabajo Social y del Derecho convergen, ambas profesiones aspiran a lo mismo, el Derecho aspira a lo que éste denomina bien común y el Trabajo Social aspira al bienestar social. Así pues, bien común y bienestar social resultan ser a la postre, expresiones sinónimas.

En virtud de este punto convergente es que creemos que el Trabajo Social necesita del Derecho y éste de aquél. Efectivamente, creemos que debería existir una mayor interactuación entre ambas áreas sociales, así podríamos tener leyes más justas y con un mayor sentido de lo social.

En efecto, creemos sinceramente que Derecho y Trabajo Social tienen mucho en común, ambas, pretenden alcanzar la justicia social y aspiran a la igualdad de los seres humanos. En el ámbito jurídico mucho se habla de la igualdad de hombres y mujeres ante la ley, lo que en un sentido amplio se puede interpretar como la igualdad de hombres y mujeres en el plano social, aspiración que resulta entonces, común para ambas profesiones.

En este orden de ideas, Trabajo Social y Derecho tienen en común más de lo que parece, ambos con una visión holística, pretenden ofrecer respuestas a fenómenos sociales complejos, ambas profesiones saben que como Aristóteles lo planteaba, el todo es mucho más que la simple suma de sus partes.

Sabemos que el trabajador social se inserta en diversas áreas de la vida co-munitaria, sus espacios más frecuentes son la comunidad, la familia, la educación, la empresa, la salud, etc. y en todas estas áreas existen conflictos que deben ser resueltos por medio de la acción social y, si se nos permite, la acción social del derecho.

Nos queda claro que un trabajador social no va a litigar asuntos ante los tribunales sin embargo, ese rasgo multifacético que les caracteriza, obliga a sus profesionales a conocer -si se quiere de manera elemental- en qué consiste el derecho, cuales son los derechos fundamentales de toda persona, así como cuales son las características principales de ciertas áreas del derecho.

Este trabajo pretende entonces, que mis queridos colegas Trabajadores Sociales, logren adquirir una mejor visión de lo que es nuestro sistema jurídico. Una segunda aspiración es que, interesándose por lo jurídico contribuyan con su quehacer profesional a mejorar precisamente, nuestro sistema jurídico, que ayuden a sus colegas juristas a humanizar la ley.

Cabe aclarar que la parte más compleja de este libro, ha sido elaborarlo desde una perspectiva nacional, y ello es así en virtud de que de acuerdo con el pacto federal, muchos de los temas aquí tratados son de competencia estatal, lo que nos obliga a ser cautelosos ya que lo que es válido en una entidad de la república, puede no serlo para otra y viceversa.

Ver más: www.derechoytrabajosocial.com